Consult a Specialist
Política de Privacidad   Términos y Condiciones   Bolsa de Trabajo   Contáctenos
 
English
Inicio
¿Quiénes Somos?
Nuestros Médicos
Servicios
Expatriates
Viajes por Salud
Noticias de Salud
Noticias por Tema
Preguntas Frecuentes
Contáctenos


Noticias de Salud

Lunes 13 de Noviembre, 2006
Investigadores recomiendan que los dispositivos cardiacos implantables deberían ser reciclados después de la muerte

Estudio halla que los empresarios de pompas fúnebres y pacientes están dispuestos a donar desfibriladores y marcapasos para su uso posterior

Temas Relacionados
Asuntos que enfrenta el enfermo terminal
Directivas médicas por adelantado
Marcapasos y desfibrilador implantable

Parece que se lo puede llevar consigo, pero quizás no deba.

El asunto de una vida después de la muerte para los marcapasos y desfibriladores implantables surgió el domingo en un informe novedoso sobre lo que le sucede a los dispositivos cuando sus dueños fallecen.

La mayoría termina enterrada con sus dueños, pero se les podría dar un mejor uso, según afirman investigadores en la reunión anual de la American Heart Association (AHA) en Chicago.

Los investigadores hallaron que tanto los empresarios de pompas fúnebres como los pacientes estarían dispuestos a donar sus marcapasos o desfibriladores, o devolverlos a su fabricante para analizar índices de fallos, siempre y cuando existan directrices legales.

Los dispositivos cardiacos implantables, cuyo uso ha aumentado sustancialmente en los últimos años, pueden ser enterrados con el usuario, pero deben ser retirados en caso de cremación o de lo contrario explotarán, según señalaron los investigadores el domingo en una conferencia de prensa.

Para su estudio, entrevistaron a 100 empresarios de pompas fúnebres y a 150 pacientes cardiacos.

"Hicimos preguntas acerca de lo que ellos [los pacientes] desearían que se hiciera con el marcapasos o el desfibrilador después de la muerte y si estarían dispuestos a firmar un 'testamento en vida para el dispositivo'", aseguró el Dr. James Kirkpatrick, de la Universidad de Chicago, autor del estudio.

El 82 por ciento de los pacientes aseguró que estaría dispuesto a que su dispositivo fuera analizado de manera no invasiva, el 79 por ciento aseguró que estaría dispuesto a que se lo retirarán al morir para que fuera devuelto al fabricante, y el 72 por ciento estaba dispuesto a firmar un "testamento en vida para el dispositivo".

Entre aquellos dispuestos a firmar un testamento en vida, el 91 por ciento aseguró que estaba dispuesto a donar su dispositivo a un país con menos recursos médicos.

En su encuesta a los empresarios de pompas fúnebres, los investigadores informaron que el 44 por ciento de ellos aseguró que se deshacía de los dispositivos como desechos médicos después de la muerte, el 18 por ciento los donaba para uso humano en países en desarrollo, el 10 por ciento lo devolvía a sus familiares cercanos, el 8 por ciento lo almacenaba en la funeraria, el 4 por ciento lo devolvía al fabricante, el 4 por ciento lo devolvía al hospital en el que había muerto el paciente, el 3 por ciento lo donaba a escuelas veterinarias para su implantación en animales (en especial perros) y el 24 por ciento no sabía o no respondía sobre lo que se había hecho.

Por otro lado, el 87 por ciento de los empresarios de pompas fúnebres aseguró que sería posible retirar el implante y devolverlo al fabricante.

"Los marcapasos y desfibriladores no se analizan ni se devuelven al fabricante luego de la muerte del paciente, lo que indica que probablemente existan barreras significativas para seguir las directrices de las asociaciones de cardiólogos", aseguró Kirkpatrick. La Heart Rhythm Society emitió recientemente directrices que abogan por el retorno de los dispositivos a los fabricantes.

"Los testamentos en vida para dispositivos parecen ser una opción atractiva, si se les da el mismo valor legal que a los testamentos convencionales", continuó Kirkpatrick.

"También debe haber niveles de comodidad al hablar del paciente sobre la muerte", agregó el Dr. Lynne Warner Stevenson, del Hospital Brigham and Women's de Boston. "Se ha dicho que en EE.UU. se considera la muerte como algo opcional".

Stevenson fue el autor principal de otro estudio que se presenta en la reunión, que halló que los pacientes sobreestimaron significativamente la capacidad de los desfibriladores cardiacos para prevenir la muerte cardiaca súbita.

"La mayoría espera que más del 50 por ciento de las vidas sean salvadas, en comparación con entre el 7 y el 8 por ciento que indican los ensayos clínicos", aseguró el Dr. Garrick Stewart, coautor del estudio y becario de cardiología del Hospital Brigham and Women's de Boston. "No podemos dejar de recordarle a nuestros pacientes y a nosotros mismos que la insuficiencia cardiaca sigue siendo una enfermedad mortal y que la mayoría de las muertes relacionadas con ella tienen lugar lentamente".

Entre otras noticias sobre el corazón sobre las que se informó en una reunión de la AHA el domingo, una investigación reciente halló que los niveles actuales de inalámbricos no interfieren con los dispositivos implantables, aunque sí pueden hacerlo con la programación de emergencia y las señales de telemetría, lo que podría indicar que los hospitales deberían ubicar aquellos servicios lejos de los puntos de acceso de alta salida.

Además, los pacientes que recibieron información y asesoría sobre el manejo de los síntomas y técnicas cognitivas conductuales tenían menor ansiedad y depresión.

Finalmente, un estudio francés halló una gran cantidad de las muertes por insuficiencia cardiaca, lo que indica que los desfibriladores implantables con terapia de resincronización cardiaca (TRC) podrían ayudar a reducir la cantidad de muertes causadas por enfermedad cardiaca.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

Derechos de autor, HealthDay 2006

 
 
regresar
Inicio | ¿Quiénes Somos? | Nuestros Médicos | Servicios | Expatriates | Viajes por Salud | Noticias de Salud | Preguntas Frecuentes | Contáctenos

Copyright © 2007 Consult a Specialist S.C.
www.consultaspecialist.com